sábado, 23 de noviembre de 2013

trauma penetrante




TRAUMA PENETRANTE





Herida traumática profunda, que afecta más allá de las partes blandas (piel y grasa subcutánea). De forma específica, se refiere a aquellas heridas que penetran en una cavidad orgánica (sobre todo, la cavidad torácica o abdominal). Una herida es considerda como toda pérdida de continuidad en la piel (lo que se denomina "solución de continuidad"), secundaria a un traumatismo.


mecanismo de lesión



MECANISMO DE LESIÓN:


Arma de fuego: Penetración directa de los tejidos por el proyectil, Fragmentación del proyectil posterior al impacto y  “Ondas de choque “a los órganos circunvecinos.
Mientras más alto el calibre de la bala, mayor el  daño causado.






Arma punzocortante: Laceración directa del tejido que atraviesan, Alta incidencia de laparotomías negativas, Indicada solo en caso de evisceración, irritación peritoneal, hipotensión persistente.



lesión y niveles de energía



LESIÓN Y NIVELES E ENERGÍA 

El daño causado en una herida penetrante se puede calcular mediante la clasificación del objeto agresor en tres categorías según su capacidad energética.
  • Armas de energía baja
  • Armas de energía media
  • Armas de energía alta.

Los traumatismos penetrantes se pueden deber a objetos que se enclavan, como los postes de verjas y las señales de tráfico en los accidentes de tráfico, los palos de esquí en los deportes de nieve y las lesiones por el manillar en los accidentes de bicicleta.

  • Armas de baja energía

Las armas de baja energía son las que se manejan con la mano, tales como cuchillos o punzones. Estos proyectiles sólo producen daños con sus puntas agudas o sus bordes afilados. Dado que son lesiones de baja velocidad. El ámbito potencial de movimiento de la hoja introducida en el cuerpo es el área donde pueden aparecer las lesiones. Es importante valorar la posibilidad de otras lesiones asociadas. Por ejemplo, el diafragma puede alcanzar la línea de los pezones en una espiración profunda. Una herida penetrante en la parte inferior del tórax puede lesionar tanto las estructuras intratorácicas como las intrabdominales.

  • Armas de energía media y alta

Las armas de fuego pertenecen a dos grupos distintos, de energía media y de alta energía. Las de energía media son las pistolas y algunos rifles. En general, las armas de media y alta energía no sólo lesionan directamente al tejido a lo largo del trayecto del proyectil, sino que también dañan los que se encuentran a los lados de la trayectoria. Las armas de alta energía son las de asalto, los rifles de caza y otras armas que disparan proyectiles de alta velocidad. La alteración de los tejidos es mucho más extensa con los objetos penetrantes de alta energía que con los de energía media. El vacío creado por esta cavidad arrastra la ropa, las bacterias y otros restos desde el área adyacente hacia la herida.
Un factor importante para predecir las lesiones originadas por un disparo de arma de fuego es la distancia a la que el arma (de energía media o alta) se dispara.

  • Heridas de entrada y salida

Tanto en el lugar de entrada en el cuerpo como en el trayecto del proyectil y en el lugar de salida se producen lesiones de los tejidos. Para determinar la trayectoria de las lesiones resulta esencial conocer la posición de la víctima, la del agresor y el arma utilizada. La valoración de las heridas aporta una información muy útil para establecer el tratamiento del paciente y que debe transmitirse al servicio al que se traslada.

¿Indica el hallazgo de dos orificios en el abdomen de la víctima que un sólo proyectil entró y salió o que hay dos proyectiles en el interior del abdomen? ¿Cruzó el proyectil la línea media (en general, provocando lesiones más graves) o permanece en el mismo lado? ¿En qué dirección viajó el proyectil? ¿Qué órganos pueden encontrarse en su trayectoria?

Las heridas de entrada y salida suelen mostrar unos patrones identificables de lesión de las partes blandas, Una herida de entrada de un disparo está apoyada en los tejidos subyacentes, es redonda u ovalada, dependiendo del trayecto de entrada. Dado que el proyectil está girando cuando penetra en la piel, deja una pequeña zona de abrasión (de 1 a 2 mm de tamaño) de color negro o sonrosado, que no existe en la herida de salida sin embargo las de salida no tienen sostén, y son una herida estrellada. 

  • Efectos Regionales de los Traumatismos Penetrantes

Se exponen las lesiones que los traumatismos penetrantes originan en las distintas partes del cuerpo:
  • Cabeza: Cuando un proyectil penetra en el cráneo, la energía se distribuye en un espacio cerrado. Las partículas aceleradas que se separan del proyectil son lanzadas contra el cráneo subyacente, que no puede expandirse igual que lo hace la piel. Por tanto, el tejido encefálico se comprime contra el interior del cráneo y las lesiones son mayores que las que aparecerían si pudiera expandirse libremente. Con una fuerza suficiente, el cráneo puede explotar de dentro hacia fuera.

  • Tórax: Dentro de la cavidad torácica hay tres grandes grupos de estructuras torácicas: el aparato respiratorio, el aparato cardiovascular y el tubo digestivo.


  • Aparato respiratorio: El tejido pulmonar es menos denso que la sangre, los órganos sólidos o el hueso; por tanto, las lesiones que producen los objetos penetrantes en el tejido pulmonar son menores que las que sufren otros tejidos torácicos. La mayor parte del área atravesada por el proyectil es aire. A pesar de ello, las lesiones pulmonares pueden ser clínicamente importantes.

  • Aparato cardiovascular: Los vasos pequeños que no están fijos  a la pared del tórax pueden ser empujados sin sufrir lesiones importantes.

Las heridas a corta distancia en el tórax pueden provocar un neumotórax abierto impresionante y el intestino se puede eviscerar, en este tipo de heridas en el abdomen. En algunos casos una sola bala disparada a una distancia intermedia podría penetrar lo bastante profunda para perforar el intestino, lo que acabaría provocando una peritonitis, o para causar una lesión de una arteria principal con la consiguiente afectación vascular de una extremidad. 

  • Trauma Penetrante/ Punzo Cortantes:

Los órganos involucrados con mayor frecuencia:
  • Hígado 40%
  • Intestino delgado 30%
  • Diafragma 20%
  • Colon 15%

  • Trauma Penetrante/ Arma de Fuego:

Los órganos involucrados con mayor frecuencia:
  • Intestino delgado 50%
  • Colon 40%
  • Hígado 30%
  • Vasos abdominales 25%

Objetos empalados: Debido a que la remoción de un objeto empalado puede causar trauma adicional al ya existente y porque la parte distal del objeto puede estar controlando una hemorragia, remover un objeto empalado en un escenario pre-hospitalario que está contraindicado.



A nivel hospitalario, estos objetos no son removidos hasta que se ha identificado por medio de una evaluación radiológica su ubicación y forma exacta. Igualmente el objeto no se retira hasta que se ha dado un adecuado reemplazo del volumen sanguíneo y un equipo de cirugía está presente y listo. El proveedor de atención pre hospitalaria debe estabilizar el objeto empalado e inmovilizarlo ya sea manual o mecánicamente, para prevenir su futuro movimiento tanto en la escena como en el transporte.

Los traumatismos más comunes en traumas penetrantes son: 

traumatismo abdominal penetrante


TRAUMATISMO ABDOMINAL PENETRANTE


CONSIDERACIONES ANATÓMICAS

Entender la anatomía de la cavidad abdominal es parte fundamental en el manejo del paciente con lesión abdominal. En primera instancia debe recordarse que los  bordes anatómicos del abdomen son:

Límite superior: El nivel de los complejos areola-pezón (IV espacio intercostal)
Límite inferior: El nivel del ano por detrás y los ligamentos inguinales por  delante
Límites laterales: Las líneas axilares posteriores.

Los flancos son las áreas delimitadas entre las líneas axilares anteriores y posteriores a cada lado del abdomen. El área toraco-abdominal es el área situada es el área situada entre los complejos areola-pezón o IV espacio intercostal y los duodécimos arcos costales a cada lado. La espalda es el área situada posterior a las líneas axilares posteriores pero por debajo de la punta de las escápulas. 

Dentro de la cavidad abdominal podemos diferenciar tres regiones anatómicas:

  1. La cavidad peritoneal, que se subdivide en abdomen superior e inferior y esta enteramente rodeada por el peritoneo. El abdomen superior ubicado bajo el diafragma y la caja costal, donde se hallan el bazo, hígado, estomago, primera y segunda porción del duodeno y el colon transverso. El abdomen inferior que es la parte baja de la cavidad peritoneal, contiene al intestino delgado y el colon intraabdominal (colon transverso, colon sigmoides y caras anteriores del colon ascendente y descendente).
  2. El espacio retroperitoneal, posterior al peritoneo, contiene la aorta, la vena cava inferior, el páncreas, los riñones y sus uréteres, la tercera y cuarta porciones del duodeno y las caras posteriores del colon ascendente y descendente.
  3. La pelvis donde se albergan el recto, la vejiga, la próstata, los vasos iliacos y los órganos genitales femeninos. Está situada por debajo de la reflexión peritoneal y por tanto es extraperitoneal; sin embargo, en ciertas circunstancias puede hacerse intraperitoneal como en el caso de útero grávido y repleción vesical en que la cúpula vesical y el fondo del útero se ubican en área intraperitoneal aunque recubiertos por el peritoneo.

FISIOPATOLOGÍA

Las heridas por arma corto-punzantes son causadas por un objeto agudo que penetra la pared abdominal. El tipo de lesiones encontradas dentro del abdomen (viscerales) son usualmente mas predecibles que las que puede ocasionar una herida por arma de fuego; sin embargo, se debe mantener un índice de sospecha. Es importante recordar que una herida por arma de fuego está causada por un proyectil disparado por combustión de pólvora. Esto implica una gran transferencia de energía y hace que la extensión de las heridas dentro del abdomen (número de órganos comprometidos, número de lesiones, etc.) sea altamente impredecible.

FRECUENCIA DE DAÑOS A ÓRGANOS INTERNOS EN TRAUMA PENETRANTE DE ABDOMEN

ÓRGANOS
PORCENTAJE (%)
Tracto biliar
1.1
Estomago
1.3
Duodeno
1.4
Páncreas
1.6
Diafragma
3.1
Colon y recto
3.5
Vejiga
5.7
Rinón
6.3
Intestino delgado
7.2
Retro-peritoneo
9.3
Hígado
18.9
Bazo
40.6

MANEJO DEL PACIENTE CON TRAUMA ABDOMINAL PENETRANTE

“el factor primario en la evaluación del trauma abdominal no es establecer el diagnóstico preciso de una lesión abdominal, sino más bien determinar si existe alguna lesión intraabdominal”.

Siempre debe indagarse sobre cómo sucedieron los hechos, es decir, el mecanismo de producción del trauma y el arma agresora, y si además de las heridas hubo traumatismo contuso. También es importante preguntar por la evolución cronológica de los hechos.
  • Pueden ser graves y generalmente requieren de Tratamiento quirúrgico.
  • Riesgo de Evisceración: Alto riesgo de infección (peritonitis): No introducir las vísceras, cubrir con gasas  húmedas con suero fisiológico.
 

  • Evisceración: es una sección del intestino o de otro órgano abdominal que es desplazado a través de una herida abierta y se sale hacia la parte externa de la cavidad abdominal.

No se debe hacer el intento de tratar de volver a meter a la cavidad abdominal el órgano salido. La víscera se debe dejar tal cual como se encontró o sobre la superficie abdominal. Muchos de los órganos abdominales requieren de un ambiente húmedo, si el intestino o algún otro órgano abdominal se seca, traerá como consecuencia la muerte celular. Por ende el contenido abdominal debe ser cubierto con un apósito estéril humedecido con solución salina estéril. Estos apósitos deben ser continuamente re-humedecidos para prevenir que se sequen.
Su tratamiento es totalmente quirúrgico. 
  • Peritonitis: es una inflamación del peritoneo, la membrana serosa que recubre parte de la cavidad abdominal y las vísceras. La peritonitis puede ser localizada o generalizada, y puede resultar de la infección (a menudo debido a la ruptura de un órgano hueco, como puede ocurrir en el traumatismo abdominal o apendicitis) o de un proceso no infeccioso.

Signos y síntomas:
  • Rigidez abdominal difusa, especialmente en la peritonitis generalizada
  • Fiebre.
  • Taquicardia, por lo general asociada a la fiebre
  • Aparición de íleon, es decir, parálisis intestinal, lo cual puede también causar náuseas y vómitos.

En su tratamiento se debe identificar y tratar la causa oportunamente. El tratamiento típico implica una cirugía y el uso de antibióticos

EVALUACIÓN PRE HOSPITALARIA DEL TRAUMA ABDOMINAL
  • Tratar condiciones amenazantes a la vida.
  •  ABC
  • Resucitación rápida y agresiva con líquidos intravenosos y Oxígeno. 
  •  Control de hemorragias con presión directa.
  •  Prevención de daño adicional: 
  • Inmovilización completa cervico­espinal con  collar rígido y tabla.
  • Reducción de fracturas si no hay pulso distal. 
  •  Inmovilización de fracturas rápidamente.
  • Transporte rápido y efectivo a un hospital capacitado para tratar la condición del paciente. No necesariamente es el más cercano.
  • Debe determinarse el ABCDE  del trauma: inmovilización de columna cervical.
 A-Determinar la permeabilidad de la vía aérea y mantener su permeabilidad total.
B- Establecer si existe dificultad en la ventilación. 
C-Evaluar el estado hemodinámico, como un reflejo de la presencia de hemorragia interna y/o externa.  Y manejo del estado de shock.
D- Evaluar estado neurológico. (espacio, tiempo y lugar). 
E- Exponer el paciente para buscar lesiones (numero de heridas, características), previniendo la hipotermia.

Luego de haber completado la evaluación primaria con el ABCDE debe pasarse a un segundo paso: determinar la región en la cual se localiza la herida y realizar un diagnóstico preciso. Esto quiere decir, herida en región toraco-abdominal, derecha o izquierda, o herida en flanco derecho o herida en espalda o herida en fosa iliaca derecha, etc. dependiendo del caso especifico.

Una vez se ha identificado la región lesionada, el tercer paso involucra la identificación de si la herida es penetrante y/o perforante. Se considera penetración si traspasó el peritoneo. Se considera perforación si comprometió alguna víscera intraabdominal.

Los tres órganos más frecuentemente lesionados en las heridas penetrantes de abdomen son: el intestino delgado, el colon y el hígado.

DIAGNOSTICO
  • Laparotomía exploratoria


  • Radiografía de abdomen

La mayoría de las heridas penetrantes por arma de fuego requieren laparotomía exploratoria inmediata, pero ocasionalmente se encuentran heridas que penetran la pared abdominal solamente, sin ingresar a la cavidad peritoneal. En este caso, se debe identificar el tracto subcutáneo del paso del proyectil y comprobar la situación mediante radiografías de abdomen en dos proyecciones.

INDICACIONES DE LAPAROTOMĺA EN TRAUMA ABDOMINAL PENETRANTE
        Choque
Hematemesis
Peritonitis (evidencia al examen clínico)
Sangre al tacto rectal
Evisceración
Herida por arma de fuego

TRATAMIENTO

La cirugía puede ser necesaria para reparar órganos lesionados. La exploración quirúrgica es necesaria para los pacientes con lesiones penetrantes y signos de peritonitis o choque.


    viernes, 15 de noviembre de 2013

    trauma torácico penetrante





    TRAUMATISMO TORÁCICO PENETRANTE




    Los órganos intratorácicas principales son:
    •    El corazón
    •    Los pulmones
    •    Grandes vasos sanguíneos
    •    La tráquea
    •    El esófago
    •    El timo
    •    Numerosos nervios y linfáticos.
     El corazón y los pulmones tienen, cada uno de ellos su propia membrana serosa. La serosa cardíaca es el pericardio. Las serosas pulmonares son las pleuras.

    Los traumas torácicos penetrantes están producidos generalmente por heridas por arma de fuego o arma blanca. Los traumatismos torácicos son aquellos en los que existe solución de continuidad de la pared torácica, incluida la pleura parietal, creándose una comunicación entre el interior del tórax (cavidades pleurales o mediastino) y el exterior. La solución de continuidad de la pared torácica pone comunicación el aire atmosférico, de presión (+) con. La cavidad pleural de presión (bruscamente penetra aire en la cavidad pleural.) La lesión de vasos parietales agrega sangre a la cavidad

    FISIOPATOLOGÍA

    El trauma penetrante, dotado de una fisiopatología más acelerada, no siempre necesitará medios diagnósticos de tan alto nivel, requiriendo cirugía con mayor frecuencia para su resolución.

    • Hipercapnia: se produce por una mala ventilación secundaria a cambios de la presión intratorácica y a alteración de la conciencia.
    • Acidosis metabólica: secundario a hipoxia tisular. ; la acidosis se da por una mala perfusión de los tejidos, que resulta en la acumulación intracelular de ácido láctico, y por elevación de la tensión del CO2.
    • Hipoxia: hipovolemia, alteración ventilación-perfusión y cambios en relaciones de presión intratoracica.
    Las lesiones penetrantes son causadas por fuerzas que se distribuyen en un área  pequeña que verdaderamente penetran en la cavidad torácica, son ejemplos, las heridas por arma de fuego, puñaladas o caídas sobre objetos corto-punzantes. En lesiones de trauma penetrante cualquier estructura u órgano de la cavidad torácica puede ser lesionado. Con mayor frecuencia los órganos lesionados son los que están en el camino del objeto penetrante.


    HERIDA PENETRANTE DE TÓRAX

     Característica
    • Ruptura de pleura
    • Pérdida  de estabilidad de la caja torácica
    • Compromiso respiratorio
    • Compromiso cardíaco (PCR)
    • Se escucha a través de la herida el sonido del aire
    • Puede salir sangre espumosa por la boca (hemoptisis)

    MANEJO DEL PACIENTE CON TRAUMA TORÁCICO PENETRANTE


    REVISIÓN PRIMARIA

    Las medidas iniciales deben ir encaminadas al diagnóstico y tratamiento precoz del paciente con especial atención a la permeabilidad de la vía aérea, la función cardiovascular y el nivel de conciencia, estableciendo la terapéutica adecuada para la profilaxis del shock tras la exploración inicial del paciente, ha de llevarse a cabo la exploración específica del tórax. Observando el estado de la pared torácica: orificios de entrada y salida, hemorragia, presencia de cuerpos extraños, amplitud y simetría de los movimientos torácicos (limitados en el lado de la lesión), movimiento paradójico de alguna zona de la pared (volet costal) y estado de las venas del cuello. En caso de enfisema subcutáneo se puede palpar crepitación, La transmisión de las vibraciones vocales, la percusión, la auscultación son significativos. Los tonos cardíacos se encuentran apagados en el taponamiento cardíaco.

    Objetivo principal: identificar y tratar de forma inmediata las lesiones de riesgo vital: Neumotórax a tensión,  Hemotórax masivo,  Neumotórax abierto, Taponamiento cardíaco, contusión pulmonar.

     Es una valoración rápida de las funciones vitales y se basa en el ABCDE del trauma: siendo lo primero la inmovilización de columna cervical.

    A- Vía aérea con control de la columna cervical: primero se verifica la permeabilidad de la vía aérea, retirando cuerpos extraños y luego se procede a establecer la vía aérea por un método temporal o permanente.

    B- Ventilación y oxigenación.

    C- Control de hemorragias y manejo del shock: La normalización de la función circulatoria requiere dos buenos accesos vasculares periféricos, un manejo agresivo inicial de líquidos y la identificación de otros lugares donde puede haber hemorragia activa.

    D- Rápida valoración neurológica: valorar le GCS del paciente.

    E -Exposición total del paciente con control de la hipotermia.


    REVISIÓN SECUNDARIA

    Consiste en una valoración completa del paciente mediante examen físico completo, incluyendo la búsqueda de  lesiones que pueden ser potencialmente letales e importantes de manejar: neumotórax simple, hemotórax, contusión pulmonar, lesiones del árbol traqueo bronquial, trauma cardíaco cerrado, ruptura traumática de la aorta, lesión traumática del diafragma y heridas transmediastinales.

    Las más comunes y letales son:
    • Neumotórax a tensión: El neumotórax a tensión es una acumulación progresiva de aire a nivel del espacio pleural, usualmente debido a laceraciones del tejido pulmonar, en donde el aire entra a la cavidad pero no puede salir, constituyendo el llamado efecto de válvula de la pared torácica. El aumento progresivo de la presión intrapleural, produce desplazamiento del mediastino, hacia el hemitórax contra lateral, obstruyendo el retorno venoso hacia el  corazón. 


    Los signos y síntomas

    Los signos usuales de un neumotórax a tensión en desarrollo pueden ser divididos en diferentes etapas:
    • Signos tempranos: ruidos respiratorios disminuidos o velados.
    • Signos progresivos. Taquipnea y disnea progresiva, taquicardia y enfisema subcutáneo y aumento en la dificultad respiratoria en un paciente intubado.
    • Signos tardíos: Distensión yugular, desviación traqueal, timpanía, signos de hipoxia aguda, estrechamiento la presión de pulso y otros signos de shock descompensado progresivo.
    El manejo de un paciente con un neumotórax a tensión incluye el reducir la presión del espacio pleural. El método utilizado es la toracocentesis con aguja.

    La toracocentesis con aguja debe ser realizada bajo esos tres parámetros: Se inserta un catéter ancho (10 a 16) al espacio pleural afectado, en el segundo espacio intercostal.
    1.  La evidencia de dificultad respiratoria progresiva cuando se da ventilación por medio dispositivo de bolsa válvula máscara.
    2. Ruidos respiratorios ausentes o disminuidos.
    3. Shock descompensado (presión sistólica menor a 90 mmHg).
    • Neumotórax abierto: causado por una lesión grande que ocasiona que aire del exterior entre en contacto con la cavidad pleural.  Las heridas penetrantes del tórax pueden producir una abertura de la pared del tórax (neumotórax abierto) estas lesiones son comúnmente producidas por heridas de arma de fuego o con armas corto punzantes, pero también pueden ocurrir por objetos empalados, accidentes automovilísticos y caídas. Dos cosas pueden permitir el paso del aire a la cavidad pleural, una abertura en la pared torácica y otra en el pulmón.
    Los síntomas de un neumotórax abierto:
    • dolor en el sitio de lesión
    •  respiraciones entrecortadas.
     Los signos:
    • succión húmeda o un sonido burbujeante como consecuencia del movimiento del aire hacia el interior y exterior del espacio pleural a través del defecto de la pared torácica.
    El manejo principal es cerrar el orificio de la pared torácica,  sellando con cinta adhesiva tres lados del apósito, se crea una ventana efectiva para permitir la descompresión espontánea de un neumotórax a tensión en desarrollo.

    • Hemotórax masivo: se define como la presencia de sangre en el espacio pleural con una cantidad de 1500 cc. El espacio pleural en adultos puede acumular de 2.500 a 3.000 cc de sangre, la cual puede provenir de varias fuentes, tales como los vasos intercostales desgarrados, vasos pulmonares o del pulmón en sí. A medida que la sangre llena el espacio pleural, ocurre una secuencia familiar de eventos: el pulmón sobre el lado acumulado se colapsa y, si hay suficiente cantidad de sangre acumulada, el mediastino es empujado al lado contralateral. Este con prime el otro pulmón.

    Los síntomas de hemotórax están directamente relacionados a la pérdida sanguínea, y en mucho menor grado, a la magnitud del colapso pulmonar y falta de respiración. Dependiendo del grado de compromiso respiratorio y circulatorio, al igual que en cualquier otra condición  de hipovolemia, el paciente puede también estar confundido o ansioso.

    Los signos:
    • Taquipnea
    • Ruidos respiratorios decrementados
    •  Mártidez a la percusión
    • Signos clínicos de shock
    • Ruidos respiratorios disminuidos con hiporresonancia (matidez a la percusión) es equivalente de hemotórax.
    El manejo de un hemotórax estará dirigido a corregir los problemas ventilatorio y circulatorio
    La toracotomía cerrada: consiste en colocar un tubo para drenar sangre o aire en el quinto espacio intercostal y debe ir conectado con un sello de agua.    
    • Taponamiento cardíaco: El corazón se encuentra envuelto en una membrana fibrosa, fuerte, flexible pero tiene elástica llamada el pericardio. Existe un espacio potencial (el espacio pericárdico) entre el corazón el pericardio. El taponamiento cardíaco es la acumulación de sangre en el cuerpo pericárdico, causado por pinchadas de cuchillo, punciones o heridas de bala.  A medida que el corazón se contrae para expulsar la sangre durante la sístole, entra más sangre al saco pericárdico. Esto comprime el corazón y no deja que se vuelva a expandir por completo o que se vuelva llenar de sangre. Esto reduce el gasto cardíaco y disminuye la perfusión.

    Los síntomas y signos están asociados al estado de shock. Y se la famosa triada de Beck:
    • Shock
    • Injurjitaciòn yugular
    • Ruidos cardíacos hipofonèticos.
    El manejo los pacientes con taponamiento cardíaco incluye la extracción de la sangre del pericardio y la supresión de la fuentes de sangrado. Esto puede realizarse mediante un procedimiento denominado pericardiocentesis; es la introducción de una guja de 10 a 15 cm, por el lado izquierdo del la apéndice xifoides y en dirección a la escápula.  


    • Contusión pulmonar: es la acumulación de sangre en el parénquima pulmonar (entre  medio de los alvéolos y dentro de ellos), causado por heridas de balas, cuchillo, entre otros.  La hemorragia dentro del saco alveolar  impide la oxigenación del segmento afectado

    Los síntomas y signos:
    • Dolor en el pecho
    • Dificultad para respirar
    • toser sangre o grandes cantidades de esputo acuoso (saliva)
    • Respiración rápida y superficial
    • Resuello en tono alto al exhalar.
    El manejo apropiado incluye asegurar una ventilación adecuada y una administración de oxigeno a alto flujo, hasta de un  95%.
     

    DIAGNOSTICO  DE TRAUMAS PENETRANTES

    • Radiografía de tórax: es el método más sencillo y de mayor utilidad diagnóstica en la valoración del paciente con trauma de tórax.  Indicado en  la contusión pulmonar, da lugar a una imagen de infiltrado alveolar que aparece a las pocas horas del traumatismo,
    • Tomografía axial computadorizada (tac) de tórax: Es el medio diagnóstico más fiable para evaluar el estado del parénquima pulmonar y de la cavidad pleural, así como de las estructuras mediastínicas.
    • Broncoscopia: Indicada en caso de hemoptisis, para descartar una lesión de la vía aérea.
    • Ecografía: Indicada especialmente para el diagnóstico del taponamiento pericárdico.
    TRATAMIENTO


    Aunque todo traumatizado torácico grave ha de ser tratado según el tipo de lesiones que presenta, no hay que olvidar que la mayoría sufre un politraumatismo. El tratamiento definitivo sólo va a ser quirúrgico en el 15% de los casos. La mayoría de las lesiones se resuelve con el tratamiento inicial. Administración de oxigeno, drenajes torácicos, entre otros.